Mazatlan Sinaloa a 22 de Enero del 2007
Fuente: Internet http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/FMB/librosenlinea/prensaextranjera/mexicana.html
Autor: Héctor Barragán
Genero: Opinion
Medio al que Alude: Prensa
¿Por qué ha adquirido tanto peso la prensa extranjera en México? Al menos hay dos razones que responden a esta interrogante. La primera es la internacionalización del país, consecuencia de las dos crisis financieras de 1976 y 1982 por malos manejos de la economía, el boom del petróleo, las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio y el creciente peso de la economía mexicana en el concierto internacional.
Recordemos que México es el segundo socio comercial de Estados Unidos, sólo abajo de Canadá y por arriba de Japón y de todos los países de Europa Occidental a nivel individual, y que la economía mexicana es la décima más grande del mundo, más importante, incluso, que la canadiense, según el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
La segunda razón es el subdesarrollo de la sociedad civil mexicana, una sociedad secuestrada por el poder público, legado del patrimonialismo español e indígena. En este contexto debe ubicarse la problemática actual de la prensa mexicana. Pero, ¿cuál es la situación de nuestros diarios y revistas?
La prensa mexicana tiene un problema: su relación con el poder; es una relación viciosa teñida de censura, autocensura y prejuicios ideológicos. Cavó su tumba por olvidar al lector. Lector y anunciante generalmente constituyen una variable marginal de las políticas editoriales de la mayoría de los diarios, por eso están inermes frente al poder público.
También explica su vulnerabilidad ante la competencia extranjera. El desdén y el menosprecio suelen ir de la mano de la prebenda y el chantaje en esa relación viciosa gobierno-prensa. El resultado es una información pobre que sólo interesa, y cada vez menos, a las élites. La razón es simple: en una sociedad más plural ya no funciona esa relación.
La aún vigente y al parecer moribunda relación entre el gobierno y la prensa perdió credibilidad, ya a nadie le conviene.
La prensa mexicana es una institución más en una sociedad que se aleja con pesadez de su caparazón patrimonialista. Sus límites son obvios y hoy se moderniza aunque ciertamente va a la zaga al igual que todas las instituciones político-sociales de México. Sin pretender una relación mecánica ni justificar el orden de cosas, la prensa nacional marcha al ritmo que le marca nuestra sociedad: sola no va muy lejos, no puede forjar partidos políticos o decretar la separación de los poderes Legislativo y Judicial respecto del Ejecutivo. No obstante, puede contribuir a la construcción de una sociedad libre y plural.
En términos rigurosos, la prensa es básicamente un instrumento de la sociedad, un lugar común de reflexión, pero no sustituye a la conciencia de la sociedad, ni mucho menos a sus instituciones sociales y políticas.
En cierta medida, una sociedad pasiva y despolitizada, con un gobierno autoritario como el nuestro, tiene una prensa que responde a tales limitaciones. En cambio, una sociedad educada con sólidos principios y altamente politizada suele tener medios impresos y audiovisuales que sirven de contrapeso al poder, cualquiera que sea su origen: gobiernos, sindicatos, monopolios, la iglesia, empresas, en fin.
El cuarto poder, como se le llama a la prensa, está circunscrito en términos generales al desarrollo de su sociedad. No es casual que la prensa mexicana sea para las élites y en consecuencia se practique una especie de periodismo de ping pong: la COPARMEX opina y la CTM arremete; la Iglesia dice y Gobernación desdice; el columnista tal responde por el funcionario X, que a su vez envía un dato venenoso al funcionario Y, el cual responde por medio de un escudero propio... y así hasta el infinito. Es un cuarto poder caricaturizado.
No obstante, ese estado de las cosas parece llegar a su término, aunque todavía falta un largo camino por recorrer y lo más difícil: hacer tarea de autocrítica y una reforma interna. Nuestros diarios padecen un rezago impresionante en la era de las comunicaciones. Por esa razón los rotativos mexicanos presentan la noticia igual que en los gloriosos años cuarenta, olvidan que la televisión y la radio son medios más eficaces por su rapidez, difusión y oportunidad.
La prensa mexicana no encuentra todavía un nicho propio que le permita competir ventajosamente con los medios electrónicos. El lector ya no acude al diario en busca de la noticia, sino de una brújula que lo guíe y lo lleve, que sea a la vez vínculo y punto de confluencia con su comunidad: he aquí el nicho de la prensa, en esa área compiten ventajosamente frente a la radio y a la televisión.
Hay un desfase entre lo que publica la prensa y lo que requiere el lector. Por ello, su futuro es incierto: las élites muestran una creciente preferencia por la prensa estadunidense y británica. Los funcionarios cortejan y se dejan cortejar por periódicos y revistas extranjeras así como rehuyen a los diarios nacionales. Este fenómeno más bien refleja las deficiencias de nuestra cultura política y desdén hacia el suelo mexicano que las lagunas -que por cierto sí son grandes- de los periódicos nacionales. De cualquier manera es una señal de alarma que debe inducir a la reflexión.
Si la prensa extranjera ya atrae a nuestros lectores, es decir, a las élites, no pasará mucho tiempo para que nos arrebate a los anunciantes. Por eso, el gran desafío de los medios escritos es hacer un periodismo que no solamente llegue al escaso público lector sino que abra nuevos mercados: los jóvenes y las mujeres. El grueso de los potenciales lectores casi no tienen espacio en los diarios mexicanos, es urgente darles atención. Al mismo tiempo se requerirían secciones especializadas para el ejecutivo, el hombre de empresa, la ama de casa, el niño, el universitario, el deportista. En esta lógica, el periódico familiar tenderá a imponerse sobre los demás, claro está, sin menosprecio de las publicaciones especializadas que tienen un nicho propio. Se hace necesario un énfasis en los asuntos más cercanos a los lectores: la seguridad pública, la salud, la ecología, los eventos sociales y culturales, con especial acento en la literatura.
La incursión exitosa de la prensa extranjera en estas áreas, en particular The New York Times, que ha realizado experimentos estimulantes, puede servir de guía a los empresarios y a los escritores mexicanos de diarios y revistas. Estos fenómenos apenas dibujan una tendencia que va de la mano, quizá, de una irreversible reforma de la economía. El sistema político mexicano, además, deberá considerar la transformación de las relaciones entre los medios de comunicación y el gobierno.
Actualmente la fortaleza de los medios es resultado en gran parte de su cercanía con el poder, pero en adelante dependerán cada vez más de la aceptación de su público.
A lo largo de la historia, el periodismo mexicano a sufrido diversos cambios democraticos significativos. Cabe mencionar que la prensa surge en México como una forma de comunicacion revelde que atentaba al gobierno despotico de Porfirio Diaz. Sin embargo, una vez que la prensa se constituyo como la institucion que ahora conocemos, se volvio corrupta y reprimida, favoreciendo unicamente los intereses del gobierno.
Como menciona el articulo, suelese llamar "Cuarto Poder", y estoy de acuerdo con dicha afirmacion, pues es claro que tal medio aun se deja influenciar por el Estado y las clases elitistas, apoyando la censura y la represion, como otro poder constitucional.
No obstante, hay que destacar que hay mas libertad de expresion que en epocas pasadas, pues muchos de los programas televisivos ya parodian los errores evidentes de los politicos corruptos y sin temer represalias. Tambien, podemos decir que ya existen periodicos y revistas independientes que discuten de todos aquellos temas politicos que otros medio no se atreven a mencionar.
Creo que la falta educacion (como lo menciona el articulo) es la base todos los problemas politicos que observamos, pues es evidente que la mayoria de las personas no se preocupa por el acontecer politico de nuestro pais, dejando la responsabilidad a unos cuantos intelectuales. Pienso que desde ahi se tiene que empezar a cambiar la conciecia ciudadana, para que haya una verdadera democracia y no solo se cubran los interes de algunos cuantos, sino la de todo el pueblo mexicano.
Es importante que se empiece por ser mas selectivo a la hora de seleccionar determinado medio de informacion, pues podemos encontrarnos con la sorpresa de que no sea totalmente fidedigno.
Siqueremos cambiar al mundo, hay que empezar por cambiar nosotros mismos.

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